jueves, 10 de abril de 2008

DE NUEVO SÍ A LA CARCEL

De nuevo, sí a la cárcel 8 abril 08

Silvano Andrés de la Morena

No tengo inconveniente en proclamar de nuevo un “sí a la cárcel”, aun soñando la utopía de que ojalá no fueran necesarias. Pero vengamos a lo de hoy. ¿Hay alguna forma de saber si un partido o agrupación actúa por el bien público y pensando en el futuro de todos o lo hace por pura coyuntura táctica partidista? A veces, no resulta fácil aportar pruebas, pero, como la realidad es dialéctica y nada es incondicionado ni existe el azar, caben muchas posibilidades de concluir que existen. Por ejemplo, en el tema de la cárcel. Resulta curioso ver cómo la acción se va más directa por la vía fácil y populista, es decir, demagógica, que por el camino de dar respuestas adecuadas a los interrogantes que surgen cada día. Ahora resulta que Ides amenaza al alcalde, le pide que dimita y no descarta presentar una moción de censura. Mejor harían si dieran a las palabras el valor que tienen y el sentido que deben proyectar. ¿A qué razones reales se debe, qué objetivos busca, de qué poder goza cada uno para pedir una dimisión en un país en el que nadie, salvo honrosas excepciones, dimite? ¿Cuándo tiene que dimitir un responsable público, qué circunstancias tienen que darse para ello? ¿Los señores de Ides no entienden de la solidez del sistema? Una dimisión no es una decisión que haya que tomarse a la ligera. Y se tendría que exigir en situaciones límite. ¿De verdad que el tema de la ubicación de la futura cárcel requiere una dimisión? Si lo que pretende Ides es desgastar, mala táctica; si lo que necesita Ides es conseguir publicidad fácil y tener de su parte, circunstancialmente, a unos cuantos seguidores con intereses particulares, peor estrategia; si lo que busca Ides, horra de clientes tras las últimas elecciones, es resarcirse de su desaparición del mapa político de los sorianos, presas de una inflación de partidos, mal asunto, pues estaría dando fe de su estado agónico.
La afirmación de que (el alcalde) “no defiende los intereses de Soria al permitir que Instituciones Penitenciarias siga con la intención de construir la nueva cárcel en la Laguna, a los pies del monte Valonsadero” no se la cree ni el que la enuncia. Eso sin hablar de la hipérbole desorientadora, por no decir falsa, de “a los pies del monte Valonsadero”, como si se los fueran a mutilar. Ides lleva mucho tiempo con una política tan tosca y desvalida en el tema de la cárcel, con declaraciones extemporáneas, por usar un adjetivo suave, que raya en el mal gusto y peor estética. Si su secretario de organización quiere ser leal a su trayectoria en el tema, pues sí, que se lance de una vez a presentar una moción de censura. Sería hasta divertido. A ver qué planteamiento le da y a quién logra arrastrar. ¿Al PP? Pero si acto seguido afirma con la misma contundencia que “PSOE se calla con la Ciudad del Medio Ambiente y el PP lo hace con el proyecto de la cárcel”. Que se aclaren, por favor. Los de Ides, digo. Han dicho tantas mentiras sobre la futura cárcel que no merece la pena insistir en ello.
La cárcel será una fuente de riqueza. Sólo lo dudan los que pretenden otros objetivos. Lo escandaloso es que algún grupo político se convierta en portavoz de una treintena de intereses privados. Y me refiero a más de un grupo, que no tiene escrúpulos de revolver Roma con Santiago para hacerse notar y atraer la atención de algunos medios de comunicación, que, en el desierto informativo soriano, aprovechan cualquier tema para magnificar lo irrelevante, despistar y hacer una fatal pedagogía. La cárcel será una fuente de riqueza. Sin duda. Limpia, segura, con proyección de futuro y con empleos de calidad. Justo lo que necesita Soria, aunque a “los pies del monte” lleguen algunos ruidos, que diría el poeta. Por cierto, realmente quienes manchan los pies y el tronco del monte son los mismos sorianos, que no tienen escrúpulos, tanto en San Juan como en Jueves Lardero, por decir dos fechas, en tirar kilos de porquería como si la cosa no fuera con ellos.Ides juega a jugar. Tendrá que calcular cuál es el límite. Todos en Soria son conscientes de que el actual alcalde gobierna en minoría, de que cuenta con los mismos concejales que el PP, de que Ides tiene dos e IU, uno. Muy bien. Pues adelante. Que conviertan en acto democrático un deseo que lanzan a los vientos, pero que aprendan a hacerlo con datos, generosidad y miras de alcance. Por cierto, con toda probabilidad, el Partido Popular, como partido responsable que es, que vela por los intereses generales, que estuvo en el Ayuntamiento hasta mayo y conoce muy bien los pormenores de la ubicación en los terrenos de La Laguna, hará suyas las manifestaciones que en alguna ocasión ha hecho el señor Astarloa en el sentido de que una cárcel como ésta siempre favorece a la ciudad donde se construye. Además, el PP conoce bien cuál era su postura cuando estaba en el gobierno municipal y sabe que no hay razones objetivas, más allá del interés de desgaste, para oponerse a la cárcel ni a su ubicación. A buen seguro, los señores del PP no se dejarán llevar por los disonantes cantos de sirena de un Ides sin rumbo. ¿O no pasó el momento electoral? Carece de sentido, más allá de la crítica limpia, convertir en batalla de San Quintín el hecho de que algún organismo público se haya precipitado al decidir realizar catas, aunque incluso esto debería ser mejor conocido antes de emitir juicios interesados que sólo desorientan.Sobre el tema de la cárcel se han emitido opiniones tan alucinantes, tantas mentiras y tantos dislates, que avergüenzan a quien los analiza con objetividad y foco distanciador. Tanto desde una plataforma que no se representa más que a sí misma, como desde algunas formaciones que andan a la deriva. La cárcel puede y debe hacerse en Soria. Aunque el carácter inveterado de muchos sorianos puede lograr que acabemos descompuestos y sin novia. Siempre me ha resultado sorprendente que en un sitio como Soria tenga tanto éxito la permanente cultura del no, de un no estéril, alejado del análisis y de la crítica, cuando, a la vez, la gente se queja tanto del abandono secular. Soria tiene ahora abiertos algunos frentes importantes de desarrollo y creación de riqueza, que no puede desaprovechar, bajo excusas absurdas de “pies de montes” y destrucción de entornos. ¿A qué entornos aspiramos cuando se quedan vacíos del actor principal, que es la gente? Aunque no sólo por eso, no tengo inconveniente en proclamar de nuevo un “sí a la cárcel”, aun soñando la utopía de que ojalá no fueran necesarias.

No hay comentarios: